
Medrol, a pesar de todo, uno de mis mejores amigos (?). Ahí mis cajitas para el mes.
Estos últimos días he estado pensando mucho en los corticoides. Me llegó mi cargamento mensual de Medrol (Metilprednisolona, de Pfizer/Pharmacia) y la verdad es que me he estado mirando al espejo, junto con mis últimas fotos y encuentro que estoy muy hinchada (y mutante y fea). Los corticoides me provocan sentimientos encontrados, porque realmente son un aporte para que yo esté bien, sin embargo, todos los días la autoestima, porque yo no era así, es decir, no me veía así.
Cuando me diagnosticaron yo debo haber pesado unos 40 kgs., siempre fui muy flaquita y además mido 1.55 m. o sea, soy de por sí menudita a pesar de que soy muy buena para comer. Me acuerdo que en el hospital me empezaron a dar prednisona en cantidades enormes, como para una persona de 60 kgs., porque era la única dosis a la que mi cuerpo respondía. Al poco tiempo mi tía Eli conversó con los médicos y empezaron a tratarme con Medrol, porque iba a tener menos efectos secundarios.
Mi terror era ponerme gorda, lo reconozco aunque suene superficial o presumido, pero es cierto. Siempre fui flaca y me encontraba bonita. Una de las doctoras me dijo: “Ahora vas a engordar”. Bueno, no me quedaba otra. Cuando estuve en el hospital primero se equivocaron y me dieron una dieta para diabéticos, con la que bajé a 35 kgs. (cinco kilos que para la mayoría de la gente podrían no haberse notado, a mí me hacían ver como un Jesucristo crucificado desnutrido, cuando pude ponerme de pie casi me morí al verme tan huesuda). Al llegar a la casa me puse en campaña para recuperar mi peso y al par de meses ya estaba ok, pero pensé que de ahí en adelante venían los efectos de los corticoides.
Actualmente peso 42,5 kgs. y me mantengo en eso hace como un año. Mi dosis diaria de Medrol es de 32 mg., que parece que al fin es la que corresponde a mi cuerpo y que aún es alta (empecé con 64 mg.), pero soy muy dependiente de los corticoides. Me los bajan un poco y me empiezo a resentir (ni decir cuando se me ha olvidado llevarlos a la oficina, al tiro en la tarde siento que me falta algo de energía), es cuático el efecto. Por ello prefiero que los vayan bajando de a poco y que se tarden todo lo que tengan que tardar, pero no descompensarme y sentirme mal.
Entonces el otro día estaba literalmente encontrándome “cabeza de chancho” y me puse a buscar en Google “disminuir hinchazón rostro corticoides”, lo que me sirvió para dejar de quejarme un poco. Primero, porque no había mucho que hacer, además de disminuir el consumo de sal y aumentar el consumo de agua, cosas que ya hago, para evitar la retención de líquidos. Segundo, porque parece que los 2 kilos y medio extra que gané son la nada misma. Leí casos de entre 10 y 45 kilos, lo que sería otra Tamara más. Ok, es penca verse al espejo y encontrarse fea como un Majin Boo, pero bueno, me estaba quejando exageradamente.
Igual pienso que es traumático para quien le toque, en el nivel que le toque, especialmente porque somos mujeres y muchas veces jóvenes, por lo que inevitablemente los cambios de apariencia nos van a afectar la autoestima. Y porque no todas pueden acceder al Medrol ($18.000* la caja de 14 comprimidos de 16 mg., que me alcanza para una semana) y tienen que estar con la Prednisona ($5.000* la caja de 20 comprimidos de 20 mg., que me alcanzaría para 10 días), cuyos efectos secundarios son mayores.
Así que ánimo. Yo espero, espero, espero, espero que me los sigan bajando aunque la última vez no pasó nada y la verdad, en pos del invierno y todo lo demás, si es necesario mantenerme un rato más en los 32 mg. yo me aguanto y me hago a la idea de tener que verme al espejo y no gustarme nadita. Además de las espinillas que nunca tuve en la adolescencia y ahora sí, y tener que cuidarme de no quedarme pelada (shampoo de ortiga para quien lo necesite, lo venden en farmacias normales y homeopáticas, buenísimo), y la panza ridícula que me salió y que reemplazó a mi abdomen perfecto (jajajajajajaja, ni en sueños me sacaría una foto así ahora…bue, tampoco puedo estar al sol) y los pelos por doquier que antes tampoco tenía (antes era bigotuda por gusto, ahora porque es una lucha casi inútil). Bueno, pero aquí estoy, vivita y tecleando con muchas ganas. Y agradecida de mi Medrolcito hermoso, jajaja.
Un abrazo a todas las caritas de luna y paciencia para todas nosotras, porque pasará.
Y en mi búsqueda en internet encontré esta ficha muy buena e informativa sobre el uso de los corticoides en reumatología, para despejar dudas y saber más.
*Los precios de referencia de los medicamentos los tomé del sitio Precios de Remedios.