
Cuando volví de mi viaje así me recibió mi Sotito bella
Mientras anduve de viaje extrañé a dos grandes amigas que conocí gracias a este blog y gracias al Lupus: Eugenia Soto y Carolina Faine. Ahora que he regresado, también las he extrañado, porque no se han sentido muy bien y no hemos tenido tanta comunicación como solemos… en esta ocasión tengo ganas de decirles algo, algo que pueda ayudarlas a sentirse mejor o al menos que sientan que de lejos, las llevo conmigo.
Mañana entro a mi nuevo trabajo y seguro tendré todavía menos tiempo para conversar, para escribirles, pero pongo mis energías para ellas y mientras agradezco la buena salud que me acompaña pido y pido porque también ellas reciban algo de esta alegría.
La Sotito llegó en los primeros días de este blog y a los meses se sumó la Caro. No pensé que iba a conocer a tan hermosas amigas, a personas que como muchos de los que pasan por aquí, sienten y han vivido lo mismo que yo. A ellas he tenido la oportunidad de conocerlas más y sentir de cerca que tenemos las mismas esperanzas, las mismas inquietudes, temores y sobre todo, las mismas ganas de sobreponernos al Lupus. Cuando pienso en su dolor, me apeno, pero a la vez deseo con el alma que pase, que se sientan aliviadas.
Me gustaría poder abrazarlas, hacer algo por ellas, quiero que estén bien, porque merecen sonreír y no sufrir. Desde acá he leído a muchas personas que parecen querer dejarse vencer por el lobo. No ellas, nunca. Nos hemos reído tanto de lo que nos ha pasado, hemos construido un lenguaje en torno a la enfermedad, a la vida que nos tocó vivir. Hemos dado los más grandes jugos en el Facebook de la Agrupación Lupus Chile (perdón Lalyta por volverte loca con las notificaciones) para sacarnos un poco de encima este peso. Así todo es más fácil y con amigas tan hermosas, definitivo que todo es más llevadero. También hemos llorado a moco tendido, todo por Internet y yo me he sentido menos sola.
Algo las puso en mi camino, algo puso el Lupus en nuestro camino para luego encontrarnos. A mis lindas amigas las amo. Y les digo “salud”, como brindis y como la salud que necesitan, porque sueño y sé que alguna vez nos encontraremos y nos abrazaremos y brindaremos y reiremos y bailaremos y pelaremos el cable como siempre pero en vivo y en directo. Que la salud nos acompañe, y en este momento, especialmente a ustedes, mis biutiful vaterflaites. Las amo, mis niñas queridas. Las abrazo con el corazón.


“Pues la verdad yo estaba aterrada cuando me dijeron que probablemente tenía lupus, porque no tenía ni idea de lo que era, pero me daba miedo por los síntomas que tenía. Pero ya estoy bien informada y ya no tengo miedo, sé que puedes tener una vida plena”, Kenia Espinoza, México.
