
Ahí poniéndole wendy a la life
Esta vida, esta nueva vida, me ha llenado de oportunidades. Es mucho lo que he recibido desde que me diagnosticaron el Lupus, hace ya casi 2 años (me parece como si hubiera sido apenas hace unas semanas y recién me estuviera adaptando a vivir con él, pero no). En ese momento, decidí que no me la iba a ganar, que iba a vivir y que iba a vivir bien, que iba a disfrutar.
Les quiero compartir algunas cosas que me han sucedido en las últimas semanas. Estuve muy cansada, desanimada. Decidí que lo mejor era partir del trabajo que había tenido durante un año y medio, donde no solo aprendí muchas cosas en el ámbito profesional, sino también, conocí amigos preciosos que espero conservar por mucho tiempo y por qué no, por siempre. Finalmente, el viernes dejé la oficina. Mis lindos amigos me despidieron con todo su cariño. Era lo que más me dolía dejar, pero creo que ya era el momento.
Lo hice sin tener otro empleo y acá en Chile es muy complicado ejercer el periodismo, más aún con un sueldo digno. Con todo ese panorama me atreví de todos modos y me preparé para irme de vacaciones con mi amiga Pame. Nos vamos el 14 de noviembre a conquistar tierras rioplatenses (estaremos en Buenos Aires y en varias partes de Uruguay).
Entretanto, mientras meditaba si estaba haciendo lo correcto, mi amiga Tamara (nos llamamos igual) me recomendó para un trabajo. La semana pasada fui a la primera entrevista y salí muy entusiasmada, la verdad tenía mucho que ver con lo que quiero hacer, con las expectativas que tengo para crecer como profesional. Ese primer día le dije a quienes me entrevistaban que tenía Lupus. Nunca lo he escondido y además si buscaban en Google mi nombre lo iban a saber de todos modos, ¿no? Jajajaja.
Me llamaron para la entrevista psicológica y en la conversación con la psicóloga también le conté… y adivinen qué: ella tenía un familiar muy cercano con Lupus también, así que pudo entenderme. De todas formas yo me preguntaba si estaba bien hablar con tanta franqueza de mi enfermedad y la verdad es que no me arrepiento, también lo hice en mi trabajo anterior y recibí apoyo, preocupación. He tenido la suerte de no haber sido discriminada hasta ahora y poder seguir trabajando en las cosas que me gustan.
Y bueno, eso fue esta mañana y ¡hace un par de horas me avisaron que me habían seleccionado! Además de sentirme muy feliz por el nuevo horizonte laboral que se me presenta, siento que tomé la decisión correcta. Podría haber sido como tirarme a la piscina sin saber nadar y en parte lo fue, pero aposté por algo arriesgado y salió bien.
La verdad es que siento que vale la pena salir adelante, ponerle todas las ganas por vivir y vivir lo mejor posible. Que a veces me desanimo, es cierto, pero este tipo de cosas hacen que vuelva a valorar todo lo que tengo, todo todo lo que me ha dado la vida y sentirme capaz de seguir luchando. De verdad que soy muy afortunada, no todos mis colegas podrían decir que dejan un trabajo, se van de vacaciones y a la vuelta los espera otro. Y lo más importante, tener la salud que necesito para poder hacerlo.
La brujita a la que voy predijo que las cosas serían así, tal cual, pero además me dijo otra cosa que es mucho más valiosa. Que aunque yo no crea en dios, que aunque yo no le pida nada a dios, él siempre me cuida y siempre estará conmigo dándome las cosas que merezco. Y yo, con toda humildad, creo que me merezco cosas buenas, porque esta vida, esta nueva vida que se me ofreció, yo la he aprovechado y la he amado como nunca antes había hecho. Y seguiré amándola porque estar aquí es un regalo. Los abrazo con todo mi corazón, me siento muy muy contenta.
Ya tengo salud, tengo dinero… me estaría faltando el amooor, ¿o no?? 1313 Jajajaja.