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8 mayo, 2012

Un dato útil: el amor sana el Lupus

Foto oficial mes del Lupus

Esta es mi foto oficial del mes del Lupus, vestida de morado y loquilla.

(Este es uno de aquellos posts emo, espero no pillarlos muy sensibles).

Quedan dos días para nuestro día. También hubo un día, diferente a todos los demás, en que nos dijeron: “Tienes Lupus”. Así es como muchos estamos esperando para que llegue este jueves y hacer algo por nosotros mismos, porque algo cambió en nosotros y queremos que el resto lo sepa. Mayo es el mes para crear conciencia sobre el Lupus, para dar a conocer de qué se trata la enfermedad, pero también puede ser un buen momento para reflexionar, a solas, sobre ella. Les quiero compartir un poco de lo que he estado pensando.

Lo primero es que me veo inmersa en días buenos, muy buenos, buenos como hace tiempo no eran. Me siento bien, sana, saludable, con energía, con ganas, orgullosa de lo que he logrado hacer con mi cuerpo que en algún momento no me hacía caso para nada. Puedo estar frente al espejo y ya no ver ese cuerpo lúpico rebelde que tanto me hizo sufrir. Ahora sí siento que estamos en sintonía, que vamos en la misma dirección, que de verdad nos estamos comprendiendo y que nos recuperamos, juntos, no en una lucha.

En segundo lugar, he sentido una cantidad y profundidad de cariño de parte de todos ustedes, que me tiene algo abrumada. El mes pasado estuve exponiendo en Viralizando y fue una experiencia emocionante. Hablar ante profesionales de la salud sobre lo que los pacientes vivimos, sobre lo que compartimos y lo que sentimos al interactuar, aunque sea a través de las redes sociales, fue demasiado valioso. No solo para mí, que ya lo sabía, sino también para ellos, que pudieron escucharnos. Digo “escucharnos” porque estuve ahí por cada uno de los que hemos participado aquí: escribiendo, comentando, compartiendo o simplemente leyendo.

Luego de eso las cosas solo mejoraron. La semana pasada apareció publicada en la Revista M de LUN (un diario de circulación nacional, muy leído en Chile) una entrevista que me hicieron sobre mi vida con Lupus y lo que hago en este blog. Lo más obvio es que las visitas se dispararon. También he recibido muchas solicitudes de amistad, más followers en Twitter (eso venía desde Viralizando), pero lo más importante han sido los comentarios, tuiteos y mensajes que me han escrito. Sé que es muy nerd y típico decir esto: los he leído todos y los iré contestando apenas pueda.

Si leen por acá saben que trato de contestar pronto, pero ahora hubo una especie de alud de palabras y me he visto algo sobrepasada. También asombrada, feliz y emocionada. Muchas personas se contactaron porque hasta antes de leer de la entrevista no habían sabido de otras personas con Lupus aparte de ellos mismos. Todos alguna vez nos hemos sentido solos con nuestra enfermedad, hasta que conocemos a alguien más. Me ilusiona poder acompañarlos y también poder decirles que somos miles y que, por ejemplo, nos acompañamos en el Facebook de la Agrupación Lupus Chile. Aprovecho de invitarlos a todos, porque es uno de los mejores lugares en que podrían estar (también para amigos, parejas y familiares).

Y con todo ese reconocimiento, aún tuve más. El sábado tuvimos reunión en la Agrupación Lupus Chile, donde participó la senadora Soledad Alvear, que nos apoyará en nuestra lucha para conseguir que el LES entre al AUGE, empezando por las actividades del 10 de mayo. Después se empezaron a repasar las actividades de los últimos meses y se habló de la entrevista y de mi participación en Viralizando. Sinceramente, yo me doy por pagada con pertenecer a la Agrupación, haber conocido tantas personas bacanes y encontrarme con mis pares. Sin embargo, ese día se pasaron conmigo y me hicieron un reconocimiento muy lindo, con palabras muy lindas de Laly y Gonza, y me regalaron un hermoso ramo de flores. Me emocioné y me sentí feliz. El sábado fue como el peak de mi felicidad (además de una novedad muy bonita para mi corazoncito de enano que ocurrió ese mismo día :) ).

Entonces llego a un punto en que pienso, ¿qué he hecho para merecer tantas cosas buenas? Y me encuentro de frente con la tremenda paradoja: haberme enfermado. Recuerdo esa primera noche de confusión y de horror en el hospital, donde todo era dolor, todo era dolor y ustedes sabrán a qué me refiero. Cuando no solo se desgarra el cuerpo, sino también el corazón. Y ahora me encuentro aquí, con el mismo corazón que se remendó con pura voluntad y magia y que ahora está aquí más fuerte. Sin dolor, con mucha emoción. Emoción por simplemente vivir y poder sentir tantas cosas.

Siempre he pensado que el motor de la sanación es uno mismo. De nada vale el amor de los otros si no nos amamos nosotros. Y que no se trata de luchar contra el Lupus, se trata de tomarlo de la mano y levantarnos con él. Yo no sé bien dónde está el mío ahora, seguro que descansando de mí así como yo de él, pero lo llevo siempre junto a mi corazón, porque es parte de mí y porque me ha convertido en lo que soy ahora.

Da la coincidencia de que hace unas semanas me compré un Kindle (un lector de libros electrónicos) y que una gran amiga (Caro Pino, holi) me pasó un libro llamado “Sana tu cuerpo”. Trae diferentes enfermedades, junto con su origen “psíquico”, por decirlo de alguna forma y da algunas señas de cómo cambiar ese patrón de pensamiento que nos llevó a enfermar.

Yo sé que esto es medio sensible para muchos de nosotros. No se trata de que nos digan que estamos locos o que no nos mejoramos porque no queremos… solo quiero decir que en mi caso personal cambiar pensamientos, sentimientos, actitudes y comportamientos han sido parte importante de mi recuperación. No soy la misma persona, el Lupus me cambió, y para bien. Todo el sufrimiento que he pasado no ha sido en vano y la enfermedad fue cediendo a medida que fui trabajando en mi interior. Siempre atenta a mi tratamiento, pero siempre más atenta a mí misma.

Cuando este blog empezó, hace casi un año, escribí sobre otro libro que comenzó a abrirme paso hacia mi estado actual: “La enfermedad como camino”. Hoy me parece que ambos hablan de lo mismo y que mi camino ha sido justo el que necesitaba y que seguiré andando como he hecho hasta ahora y ojalá con más entusiasmo cada día. No quiero escribir aquí lo que el libro que me pasó mi amiga decía que significaba el Lupus, pero sí lo que podríamos trabajar, porque es un mensaje lindo y que para mí sintetiza mis logros en este súper camino que es el Lupus:

“Me hago valer libre y fácilmente. Me amo y me apruebo. Estoy libre y a salvo”.

Sin querer son cosas que ya había pensado. Y les aseguro que no son cosas que pensaba cuando enfermé. Mi impresión de mí no es la misma que en enero de 2010. Puedo decir sin vergüenza que me amo y me apruebo, con todo lo que soy, valiente y alegre. Y que ya no me siento presa de mi cuerpo. Ahora siento que ambos somos uno, y que ese uno, es libre. Puro amor. Y como del amor de ustedes estoy tan agradecida y feliz, les mando mucho del mío. Y que este jueves pasemos un lindo día, de todo corazón :)

1 mayo, 2012

Llegó mayo, ¡mes del Lupus!

Cinta por el Lupus

10 de mayo, Día mundial del Lupus

Por eso este mes todos tendremos mucho Lupus, o mejor dicho, ojalá tengamos poco Lupus pero mucha información para repartir entre quienes nos rodean.

El 10 de mayo es el el Día Mundial del Lupus y tenemos todo este mes para crear conciencia sobre nuestra enfermedad. Muchas veces cuando decimos “tengo Lupus” nos miran con cara de “¿Qué es eso?” y suele no ser tan fácil explicarlo. Las personas recuerdan a House, donde NUNCA es Lupus (pero ya sabemos que sí puede ser en muchos casos), piensan que es algo contagioso o como apareció alguna vez en un programa de TV, el Lupus es “un ingrediente de la cerveza”.

Hace poco alguien me dijo: “Lupus me suena a Lepra”, pero nosotros que lo tenemos o que conocemos a alguien que lo padece, sabemos que no es así. Por ello debemos difundir, dar a conocer la información correcta, contar qué es lo que nos pasa.

No nos quedemos sin hacer algo. Puede que haya muchas personas que padezcan la enfermedad sin tener un diagnóstico, yendo de un médico a otro sin encontrar una respuesta. Es posible que esto mismo nos haya pasado a muchos de nosotros y si podemos ayudar a que esto disminuya, hagámoslo.

En nuestros barrios, trabajos, colegios, universidades, familia y amistades, creemos conciencia sobre el Lupus. Aprovechemos que es mayo y luego sigamos todo el año, ¡comencemos ahora!

Una buena idea es poner imágenes relativas en sus perfiles de Facebook. No dudo que muchos ya lo hemos hecho, pero invitemos a nuestros amigos a sumarse. ¿Se les ocurren otras ideas? ¡Compartámoslas!

30 abril, 2012

Síntomas y manifestaciones del Lupus 6: Derrame pleural

Atención: estas pequeñas guías de síntomas y manifestaciones del Lupus son solo de carácter informativo. Cualquier diagnóstico o tratamiento debe ser entregado por un médico (yo soy periodista). Y no olvides que para todos los pacientes el Lupus es distinto, así que no todos los síntomas necesariamente te van a pasar a ti.

 

Pleuritis

He ahí el pulmón con el líquido... eso duele.

¿Qué es? Es la acumulación excesiva de líquido (serositis) en los pulmones, exactamente en la pleura, que es la membrana que recubre los pulmones. Si bien normalmente hay líquido en la pleura, cuando el Lupus está activo puede aumentar la cantidad, provocando los síntomas que conoceremos más abajo.

El efecto de este derrame es que el líquido ocupa parte del espacio que normalmente ocupa el pulmón, provocando dolor y afectando la capacidad respiratoria.

Otros nombres con que se conoce el derrame pleural son pleuresía y pleuritis.

¿Qué partes del cuerpo afecta? Los pulmones.

¿Cómo lo podemos reconocer? Al respirar profundo o toser se siente una puntada en el costado, en las costillas, lo que resulta bastante doloroso. Tal vez algunas personas lleguen a sentir que el dolor se extiende hasta el o los hombros. También puede haber dificultad para respirar o tos. Generalmente se confirma su presencia con una radiografía, que se ve más o menos así.

¿Cuáles son los riesgos? El mayor riesgo es que el líquido acumulado se infecte y tenga que drenarse, sin embargo, esto ocurre solo en algunos casos, así que no teman si les duelen las costillitas, pues suele no ser tan grave.

¿Cómo puede evitarse o disminuir su efecto? Los dolores pueden disminuirse con Paracetamol y mientras nos encontremos con este problema lo mejor será evitar actividad física que le dé un esfuerzo extra a nuestros pulmones.

¿Cuál es el tratamiento? En los casos leves el líquido se reabsorbe por sí solo, desapareciendo el dolor al cabo de unos días. Esto va de la mano con el tratamiento y el control de la enfermedad así que paciencia. Como ya se mencionó, si el derrame es mayor será necesario realizar una punción para extraer el líquido pues puede infectarse y entonces el problema crecerá.

¿Te ha pasado? A mí sí y ¡ay madrecita, cómo duele!

22 marzo, 2012

#viralizando

Viralizando

13 y 14 de abril en Santiago de Chile

Hola queridos amiguines. Vengo con novedades simpáticas esta noche. Primero, parece que aún no se termina el verano para mí y sigo de salidas y bartoleo… y cuando he estado en la casa me he acostado tempranito para aprovechar de tener un buen descanso. Esta noche me dije: “No, loco, esta noche vas a escribir ah”. Así que aquí estoy, trabajando para ud. ;) Porque después me agarra el fin de semana y no me suelta más, jajaja.

Algo les contaba ayer en Facebook sobre Viralizando Salud, el evento sobre salud y nuevas tecnologías al que amablemente me invitaron a exponer. Ahora les cuento un poco más:

Los días 13 y 14 de abril de 2012 nos reuniremos a conversar sobre el impacto que está teniendo la tecnología e Internet en el desarrollo de la Salud en la actualidad. ¿Quiénes nos reuniremos? Profesionales de la salud, profesionales del área de TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) y chachachán… ¡pacientes como ud. y como yo!

Por eso y como a través de este bello blog me he vuelto una paciente bien habladora me invitaron a exponer sobre el tema “ePacientes y Medicina Participativa” junto a Marcelo González de Mi Diabetes y a Sonia Castro de Mamá Terapeuta. A ellos no los conozco aún pero ya tengo ganas y seguro que se dará una conversación que será un aporte tanto para los pacientes como también para los profesionales de la salud, a quienes echamos de menos un poco por acá, ¿no? En especial cuando tenemos dudas que están fuera de nuestro alcance de conocimiento.

Si desean asistir al evento, que será en Santiago, pueden inscribirse en Viralizando.cl y bueno, si no son de Santiago ni de Chile lo podrán ver vía streaming. Desde ya los invito para que como siempre vayamos compartiendo (y porque si nadie leyera este blog ciertamente no estaríamos hablando de esto, muchas gracias). En un próximo post les contaré más sobre qué es un “ePaciente” y también les pediré un poco de ayuda en mi exposición ;)

Gracias a los amigos de Matasanos.org por la invitación, estoy muy muy contenta. Gracias también a mis jefecines en Cardumen por apoyarme y darme permiso para ir, ejaley.

Y lo último, ¡no se olviden de ir #viralizando!

12 marzo, 2012

El espejo

Antes y ahora

Septiembre 2011 y Febrero 2012

Este post lo quería escribir hace unas semanas pero estaba terminando un verano de clases de portugués y de hartas salidas. El último artículo se trató del Síndrome de Cushing y contaba sobre mi campaña “¡Chao Cushing!” para 2012. En enero de este año me propuse en marzo ser “la michita que me merezco” y todo se trataba de poder mirarme al espejo de nuevo y sentirme bien con mi reflejo. Lo logré y me siento satisfecha por haber cumplido mi meta, sin embargo, quiero hablarles de todo el proceso que vivimos con el espejo cuando nuestro cuerpo cambia producto de la enfermedad.

En septiembre del año pasado iniciamos junto a otras pacientes de Santiago un Taller de Psicología gracias a las gestiones de la Agrupación Lupus Chile. Malos tiempos para mí o al menos para mi autoestima. Entonces andaba bastante baja de energía, de ganas y de motivaciones. Mi salud mejoraba, pero yo no me sentía lista para acarrear con dignidad y fuerza el cuerpo nuevo que estaba llegando. Y al verme al espejo, yo no era yo.

Desde que me enfermé me enfrenté al dilema de verme al espejo y preguntarme: “¿Cuál soy yo? ¿La de ahora o la de antes?” Fue largo el tiempo, fueron meses, más de un año tal vez, en que me seguía viendo y no me lograba reconocer ni siquiera en mi mirada. Primero, desnutrida, extremadamente flaca. Después, hinchada, con papada, con una panza insolente y la cara redonde. Entonces me parecía que la que yo había sido durante 23 años ya no existía. Y a la vez, la del espejo, tampoco era yo.

Alguna vez conversamos sobre eso en el taller y comentamos que si antes uno se miraba al espejo para arreglarse, ahora uno se miraba para ver qué tan rara había amanecido, si teníamos alguna mancha, si estábamos más hinchadas, con más o menos acné, vello, etc. El espejo entonces se volvía un delator, alguien que no te quería porque no pretendía cuidarte de la realidad. Tal vez muchas de nosotras dejamos de vernos al espejo. En mi caso, amaba las fotos y después pasé a odiarlas, a no querer ver mi cara hinchada, mi rostro cansado. No estoy exagerando si les cuento que recién este verano volví a tomarme fotos con más gusto que horror. Dos años pasaron.

Hace unas tres semanas me pesé y sentí emoción. Ya casi había bajado todo el líquido que el Cushing trajo a mi cuerpo. Me empecé a vestir, me miré al espejo en ropa interior y después de mucho no me lancé una crítica, sino una sonrisa. Este cuerpo me parecía lindo otra vez. Porque una cosa es lo que te pueda decir el resto: “Antes eras muy flaca así que así estás bien”, por ejemplo, pero lo que queda finalmente es la impresión que una tiene de sí misma. Y la mía era que me había convertido en una versión desmejorada de mí, una versión que no me representaba.

Hasta esa mañana en que me miré al espejo (justo cuando estuve lista mi tía compró un espejo de cuerpo entero, que antes los evitaba) y vi que mi cuerpo ya no solo tenía las marcas de mi lucha, sino también las de mi triunfo. Me sonreí, me emocioné, me felicité. No por vanidad, no por vanidad, creo que lo entenderán, sino por la fuerza que le he puesto para llegar a este punto (y no me refiero a dietas, que no he hecho, ni nada de eso). Sentí que sí, que tenía la apariencia que merecía, que estaba acorde con mi actitud, con lo que siento, con lo que he hecho todo este tiempo para estar bien.

Y entonces, mirando mi dedín, el kilo de líquido que aún creo que falta bajar, las estrías del Cushing, mi pelo ondulado post caída… todo eso adornando el cuerpo que ahora me enorgullece pensé: “Esta sí soy yo”, hecha de lo que he vivido y no solo de lo que he sufrido, ¿y saben qué? Me encontré mucho mejor :)

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